“La crisis en la industria es consecuencia de la crisis humana”: Susana San José

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Susana San José, quien ha trabajado en cine, radio y televisión –entre otras cosas, realizando, junto a Mauricio Díaz “El Hueso”, La canción del momento (casi 300 canciones en dos años)–, y ahora trae nuevos proyectos –nueva banda, disco, un programa de entrevistas y sesiones para ArterialMX–, platica en breve entrevista sobre su quehacer más arraigado, la música.

 

 

Canciones con límite de tiempo.

 

Hay ciertas fórmulas, la combinación es infinita, pero hay maneras de ponerte de acuerdo. Primero haces la letra, a lo mejor ya pensando en algún ritmo, algún género, entonces te basas en alguna tonadita que suene a lo que tú quieres que vaya a sonar. A veces partes de la letra y después ves cómo la musicalizas; es un acto de fe.

… sin límite de tiempo.

 

También es un acto de fe, pero mucho más difícil de abandonar. Cuando no tienes un deadline como que no termina de convencerte y además partes de hablar de algo muy personal, aun cuando los verbos estén en tercera persona, porque estás hablando de ti, y no es que en la canción política, de sátira o de desmadre no lo estés haciendo, pero aquí estás cuidando otras cosas. De entrada, hay una cosa de sí quererse mostrar pero no sabes si lo estás logrando. A mí me produce mucha inseguridad; sobre todo porque compongo totalmente sola, pues no toco instrumentos armónicos, sino melódicos. Definitivamente ahora me cuesta mucho menos estructurar una canción, porque tuve muchos años de práctica. Una canción, principalmente, tiene una parte A, una B y un coro, una métrica que respete los acentos para que el mensaje se entienda.

Nuevo proyecto.

 

Más que seguirme clavando con el punch necesito darle intención –más que volumen y estruendosidad, que es lo que me encanta hacer con esta banda y me divierte mucho, pues somos como súper psicodélicos, atascados, funky; aquí me gustaría hacer otra música. No sé cómo va a ser esa música, pero lo que tiene que tener es que me permita cantar y expresar otros colores de voz, expresar ternura, misterio, cantar en otros tonos, ya no cantar tan grave todo el tiempo, jugar un poco más con la elasticidad de mi voz, con mi respiración, mi expresión, cosa que el rock, a veces, no me lo permite por el repertorio que tocamos y el estilo que ya hemos ido agarrando –que no me peleo con eso, pero tengo ganas de una nueva búsqueda, lateral.

 

El diálogo.

 

Yo sí hago música para hacer sentir, para tocar a los demás, y honestamente todos los artistas hacemos cosas porque nos gusta que nos quieran, es la verdad; somos unos hedonistas. Cuando hago música no parto de pensar en eso; eso es consecuencia de haber hecho un trabajo honesto. El diálogo con el público, esa cercanía, se logra pensando en nuestras necesidades como artistas; en nuestra necesidad de cantar diferente o de decir otra cosa, en nuestro antojo de sonar así o así, y cuando lo haces honestamente puede gustar o no, pero a alguien le va a llegar.

La crisis.

 

La crisis en la industria es consecuencia de la crisis humana, de la voracidad, del capitalismo, de apoderarse y adueñarse del trabajo de otros. ¿La piratería? Depende qué piratería. A veces encontrar que te piratearon el disco y lo venden en El Chopo pues más bien se me hace que creen en ti y que les prometes y que vendes y que te están difundiendo; ahora, sería mejor que vendieran los discos que tú produjiste. Depende. Creo que a algunos les sigue funcionando la industria. Cada caso es distinto. Yo me siento un poco en el limbo, digamos la quiebra de las disqueras, y por otro lado estoy entrando al mundo digital donde puedes hacer tu disco, tus videos, tu escenario desde tu casa. Creo que la crisis –dejando de lado las disqueras– del arte en general es que la gente ya no lo está considerando una necesidad (de hecho nunca se ha considerado una necesidad de primera mano –y sí la es–), pero cada vez se deprecia y se desprecia más.

¿Y el éxito?

 

El éxito, para mí, es hacer lo que me gusta, y poder generar, en la medida de lo posible, la realidad en la que me gusta vivir. ¿Cuál es esa realidad? Una realidad donde hombres y mujeres tengamos los mismo derechos, donde no haya desigualdad, donde haya más empatía, más música, más arte.

Antonio Riestra (Ciudad de México, 1984) es poeta. Colaboraciones suyas han aparecido en periódicos y revistas de circulación nacional e internacional comoEl Universal, La Jornada, Milenio, Día a Día News, Luvina, Tierra Adentro, Punto de partida, Periódico de poesía, entre otros. También, ha sido jurado en dos ocasiones del Premio de Poesía Décima Musa de la Universidad Nacional Autónoma de México, en sus categorías Bachillerato, Licenciatura y Posgrado. Su libro Rayadura se publicó a finales de 2015 gracias al Proyecto Editorial 2014 IVEC/CONACULTA. Sostiene la columna “Tornavoz” en el suplemento Ágora del Diario de Colima y es uno de los coordinadores del Festival Latinoamericano de Poesía Ciudad de Nueva York.

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