Cuarto con vista

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Tengo pensamientos como éste: mi madre nos debió haber dejado para ser feliz, pero no lo hizo. Su máximo sueño fue sostener una batalla perdida el mismo día de su boda: en las fotos se nota. Ella es la única que sonríe al lado de su esposo y sus padres.

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Al respecto de lo que teníamos que decir, te aviso que no siempre se pueden lograr los sueños con relación a lo que uno busca. La verdad, por ejemplo. Las ambiciones. ¿Tú tenías ambiciones? No pareces ambicioso.

Calmado, sutil, sin preámbulos de furia, así era tu desplazamiento por la alcoba. Por la casa de tu madre, por la casa que tuvimos y por la que ahora tienes.

Tu presencia era lo contrario a ríspida. Sin ser afeminada, por fortuna. No hubiera podido con eso. Los hombres delicados me dan náuseas. No sé de dónde viene eso, pero es así. Un hombre más delicado o meticuloso que yo me da náuseas.

Si tienes una hija lo sabrás. Ah, ya la tienes. Claro. Te darás cuenta. Y lo resentirás. Las niñas aman tanto al padre que sólo tendrán dos opciones al crecer: olvidarlo y empezar de cero, o volverlo la medida de todas las cosas.

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La película de acción de nuestras vidas fue simple: persecución de autos, cosas que explotan, tú me buscabas y yo había salido por la puerta de atrás y cuando me rendía tú habías dejado de buscar. Patética pero sirve la historia para demostrar que el desastre de guión se puede resolver si alguien dispara desde una postura peligrosa. O se tira de un edificio. Al final se resuelve con una mirada que significa que la historia puede tener una secuela. Patético pero funciona.

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La nostalgia no existe, la inventaron los publicistas. Así pueden vender los productos por varias generaciones porque los objetos, como la memoria, están encadenados.

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Tu paranoia comenzó con esa estúpida, mas tierna, historia de la luna que te seguía a todas partes cuando eras niño.

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Bill Murray escribió en un twitter que ser adulto implicaba más que nada estar cansado y con ganas de no haber hecho planes. Y sí. Lo mejor de todo es cuando nadie nos espera y no tenemos que ir a ninguna parte, es lo mejor, aun si suena triste.

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Mira, para estimular la memoria licúa perejil, fresas y almendras con jugo de naranja. Es un jugo que quizá logre despertar las pocas neuronas que no has matado de aburrimiento con tu historia de niño pobre y que logró todo por tanto esfuerzo. Focus, focus, focus.

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Si dices que tu novio es un genio doy por hecho que saliste antes con idiotas, si no, no compares. Recuerda que esas líneas de inteligencia e imbecilidad suelen ser confundidas o mezcladas en algunos casos.

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No desprecies a los que trabajan en oficinas. No sabes de qué historias oscuras provienen. Qué tuvo que pasar en sus vidas para encerrarse así. No hay trabajos fáciles, ya debías saberlo.

Esto es un libro de tres líneas. Por fin llegué a la escritura que dice todo con dos expresiones: antes que no es pasado y ahora que no es futuro. El asunto es existir y tratar de asirse a tres cosas, objetos, personas, idiomas, climas, ciudades. Agradece siempre, aun cuando te haya ido mal. Es mejor estar mal que no estar. Por ahora, es todo.

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Written by Brenda Ríos

Brenda Ríos

Autora de los libros Escenas del Jardín; Empacados al vacío, ensayos sobre nada; Las canciones pop hacen pop en mí. Ensayos sobre lo ridículo, lo cotidiano, lo grotesco; El vuelo de Francisca; Del amor y otras cosas que se gastan por el uso. Ironía y silencio en la narrativa de Clarice Lispector. Ha sido beneficiaria de los programas del Fonca; PECDA Guerrero y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Premio Nacional de Poesía Ignacio Manuel Altamirano 2013.