Poemas intersexuales

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La intersexualidad es una variación orgánica por la cual un individuo presenta discrepancia entre su sexo y sus genitales, poseyendo por tanto características genéticas y fenotípicas propias de varón y de mujer, en grado variable. Puede poseer, por ejemplo, una abertura vaginal, la cual puede estar parcialmente fusionada, un órgano eréctil (entre pene y clítoris) más o menos desarrollado y ovarios o testículos, los cuales suelen ser internos. Es una cuestión genital, principalmente externa. Es un error común pensar que un intersexual es “hombre y mujer a la vez”

 Intersexualidad. Wikipedia, La enciclopedia libre

 

“Consideremos la oposición intersexual a la extendida práctica de realizar cirugía coactiva a los neonatos y niños con anatomías sexualmente indeterminadas o hermafroditas con el fin de normalizar sus cuerpos”

Judith Butler, Deshacer el género

 

El ejercicio de mi primer taller literario fue escribir poemas libres que serían sometidos a la crítica grupal, nunca había escrito uno y no tenía idea de cómo empezar, decidí apoyarme en los recuerdos de poesía futurista que llamaron mi atención en la universidad; comencé el ejercicio experimentando y resultaron formas que, me parecía, expresaban bien una pesadilla que había vivido días anteriores en la que al despertar, sólo pude recordar la lectura de un anuncio-neón con el texto: “Hotel Atizapán”, decidí nombrar al montaje: Pesadilla en el Hotel Atizapán. No conozco ningún Hotel Atizapán, y en aquéllos días habitaba en los Estudios sobre la Histeria de Freud, y guiado por él, entendía lo complicado que es leer textos dentro de los sueños, pues es sabido que uno no sueña lingüísticamente, y al momento de traducir imágenes oníricas a palabras, ocurre ya, la primera interpretación de los sueños, fue así que recordar haber leído esa palabra, me hizo sentir la posibilidad de haber leído algo importante de mi inconsciente, una síntoma o algo, no lo sé. En los sueños y pesadillas, las impresiones son vertiginosas, de-generadas y no-lineales, decidí montar un híbrido.

La mejor manera de representar una pesadilla, pensé, es el arte, un artículo científico le restaría credibilidad y nadie viviría la experiencia estética de mi pesadilla. Mientras escribía y montaba, noté como no sólo aparecía la pesadilla sino algunos sucesos-del-presente, y no porque un sueño/pesadilla no sea un suceso del presente, pero siempre he creído que el tiempo en los sueños no es éste tiempo, sino uno más profundo y atemporal, pero en fin, que comenzaron a aparecer sucesos del presente, como la violencia urbana y mi reciente temor a ser despertado de manera violenta en un hotel o en una cama desconocida. Cuando se duerme en un habitación propia, uno sabe dónde están sus muebles, escondites y escapes, pero en una habitación ajena la cosa cambia y el miedo a ser despertado ahí es monstruoso, incluso despertar en la noche y saberse en la no-habitación-propia es oscuro, no sé si todos los acapulqueños y los habitantes de ciudades violentas en general, nos ocurra sentir los mismos miedos: ser despertadxs violentamente con el constante miedo de que alguien entre de manera violenta a la casa, pero bueno, durante mis insights, opté por usar la palabra “n e o o o o o o o o o o n” haciendo alusión a la visualidad del letrero de neón de un motel, aprovechando la forma circular y seriada de la letra o, la sonoridad de “n e o o o o o o … n” me llevó a “m e o o o o o n” lo que terminó recordándome una ocasión en que oriné la cama ante una pesadilla. Monté el poema intersexual y al momento de ser compartido en el grupo de Facebook para el montaje y lectura grupal, un compañero optó por juntar todos los poemas del taller en un sólo formato para facilitar su “lectura” (en una noción estadística y utilitarista, que si lo pensamos a fondo no sólo sucede en dinámicas como la revisión de textos, sino en la revisión estadística de un conjunto para su mejor ex-plotación, como en las encuestas en que grandes grupos de diferencias humanas se agrupan en categorías para facilitar su conteo informático, o cuando se piden requerimientos militarizados al pedir que todos los textos para su revisión sean rapados en Times New Roman #12 a doble espacio).

Los poemas del taller terminaron revueltos en un sólo PDF y con el mismo formato. Mi primer poema había quedado mutilado en nombre del grupo. Me deprimí al imaginar mi poema destruido y cuya individualidad radicaba en sus formas visualtextuales, decidí abortar. ¿No fue ésa una cirugía al género indeterminado de un texto? ¿No fue amputado y normativizado para encajar mejor ante la utilidad práctica y en nombre del bien común? Al no concebir otros géneros, mi compañero decidió amputarle sus anormalidades para un mejor control, sin pensar en los posibles cambios de lectura y en lo inhabitable que mi pobre texto (sin su visualidad) se había vuelto. No sé si mi poema fue malo o muy malo, pero sí sé que formalmente había sido amputado ante la “anormalidad” de su género.

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Written by Oliver Terrones

Oliver Terrones

Oliver Terrones (Ciudad de México, 1992) es bloger, diseñador editorial, gráfico y artista del bricolaje. Estudió Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, propone la comunicación de cibernética, arte procesual y artesanía, acercando de maneras de-generadas Arte y Antropología Social.