Mi vida como nube (texto dramático, última entrega)

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Agradecemos al escritor José Dimayuga que por mes y medio Terraplén compartiera Mi vida como nube. Las puertas de esta revista siempre abiertas.

 

ESCENA III

 

ENRIQUE se ve muy preocupado. Comienza, rápidamente, a hacer su maleta. Murmura cosas incomprensibles. Se escucha el ruido del agua correr libremente por la tubería: se ha destapado el baño.

 

CRISPÍN

¡Lo logré! ¡Lo logré!

 

Enrique acababa de hacer su maleta cuando entra de repente CRISPÍN.

 

CRISPÍN

¡Logré destapar el baño, don!

ENRIQUE

Muchas gracias.

CRISPÍN

Ahora nomás nos falta matar la rata. Ahora mismo voy por el veneno. Tenga mucho cuidado; no se lo vaya a comer usted.

ENRIQUE

¿Cómo crees?

CRISPÍN

Digo, por equivocación. Eso hizo una amiga de mi mamá; creía que era azúcar, lo vació al café de su merienda y al otro día la encontramos con la boca espumosa. Bien tiesa.

ENRIQUE

No me cuentes esas cosas, por favor.

 

CRISPÍN observa la maleta.

 

CRISPÍN

¿Qué hace esa maleta?… ¿Se va?… No me diga que se va.

 

ENRIQUE asiente.

 

CRISPÍN

Jijos. Sí que las nubes son de lo más marcianas.

ENRIQUE

Exacto.

 

CRISPÍN comienza a desempacar la maleta.

 

ENRIQUE

¿Qué haces? ¿Estás loco?

CRISPÍN

Usted no se puede marchar sin escuchar lo que le voy a pedir. Quiero que me dé clases.

ENRIQUE

¿Clases de qué?

CRISPÍN

¿Cómo que de qué? ¿No dijo que sabe hablar inglés?

ENRIQUE

Ah, sí, claro.

CRISPÍN

Usted dijo que para desaparecer mi tristeza necesitaba tomar clases de algo y pues no estaría mal que usted me enseñara inglés. Usted me enseña y yo le pago. Y así tendrá con qué pagar la renta.

ENRIQUE

Quiero que sepas que… si te doy clases… lo haré no por interés, sino porque enseñar me produce placer… La enseñanza es una de las profesiones… más nobles… y hermosas… Y más vale que se imparta la enseñanza por gusto… y no por un interés remunerativo.

CRISPÍN

Ay, don.

ENRIQUE

Nada de don. De eso precisamente quiero hablarte. Dado que nuestros encuentros se darán con mayor frecuencia, quiero que nos hablemos de tú.

CRISPÍN

¿Entonces no te vas a ir?

ENRIQUE

Así se escucha mejor.

CRISPÍN

Usted me inspira mucho respeto, don.

ENRIQUE

Nada de “don” ni de usted. Quita esas palabras de tu vocabulario, pues hará que nuestra relación sea rígida, fría, como la de maestro y alumno.

CRISPÍN

Pues eso es lo que vamos a ser.

ENRIQUE

Seremos más que alumno y maestro: amigos.

CRISPÍN

¿Le caigo bien para amigo?

ENRIQUE

¿Tú qué crees?

CRISPÍN

Qué bueno, porque ¿sabes una cosa? Yo… Yo no tengo amigos.

ENRIQUE

Yo lo sé. No me lo tienes que decir.

CRISPÍN

¿Y por qué lo sabes?

ENRIQUE

Lo percibí. Tengo un extraordinario olfato para detectar a los solitarios.

CRISPÍN

Me gusta.

ENRIQUE

Y como ya somos amigos, yo también quiero hacerte la siguiente proposición. No es necesario que me des una respuesta inmediata.

CRISPÍN

Dime.

ENRIQUE

Quiero que tú seas mi chofer particular.

CRISPIN

Pero si no tiene carro, don.

ENRIQUE

Pero lo tendré. Con el adelanto que me darán, también compraré un auto. Tú lo conducirás. Me llevarás a las librerías más importantes del país para que yo firme mis libros.

CRISPÍN

Qué suave.

ENRIQUE

¿Aceptas?

CRISPÍN

Claro. Qué padre es eso de ser escritor, caray.

ENRIQUE

Ay, ni te creas. Mi oficio implica grandes jornadas de trabajo frente a la máquina de escribir. Ante los ojos de los demás somos simples baquetones que les gusta tumbarse en la cama para ponerse a soñar. (La iluminación del escenario comienza a disminuir.) Esto nos acarrea habladurías y desprecios gratuitos. Ya viste lo que acabas de presenciar hace un momento. Se ha conducido hacia mí como si fuese un criminal, como si fuese un tipo de la más baja estofa. Qué feo es eso de erigirse como juez.

 

OSCURO FINAL

 José Dimayuga (Tierra Colorada, Gro.,1960) es escritor y dramaturgo. Estudió Filosofía en la UNAM. Autor de Afectuosamente, su comadre (Premio Nacional de Dramaturgia, que convoca la UANL, en 1992); País de sensibles (Primer lugar en el Concurso Nacional de Obras de Teatro convocado por la SOGEM y la UNAM, en 1994); Una mujer de tantas (Mención especial en el Concurso de Obras de Teatro convocado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el gobierno del Estado de Baja California, en 1995); Hotel Pacífico (Primer lugar en el Encuentro Estatal de Teatro, en Chilpancingo, Gro., en 1996). Sus textos dramáticos han sido escenificados en México y Sudamérica. El Gobierno de Guerrero le otorgó el premio estatal al Mérito Civil de Literatura Juan Ruiz de Alarcón, en Octubre de 2010. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, (ed. 2007). Su más reciente libro es La hora de los mosquitos y otros bichos dramáticos, Desliz Ediciones, en 2014. Fue Director Artístico del Festival Internacional La Nao Acapulco, 2013 – 2015.

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