La polisemia y los mensajes de amor

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El lenguaje a veces es tan perfecto, sobre todo cuando es concreto. Cuando soy capaz de sintetizar mi pensamiento en una frase, he ganado ya una batalla. Sí, antes de decir “te amo”, en mi mente lucharon varias palabras que cayeron en paradigma. ¿Qué es un paradigma? ¿Recuerdan las letras verdes de Matrix cayendo en cascada? Más o menos así imagino esta elección paradigmática que se lleva a cabo en la mente. Cuando digo: “yo te…” mi cascada verde tiene la oportunidad de completar con un “odio”, “detesto”, “quiero”, “aprecio”, etc. Las palabras se enfrentan, ganan posiciones, pierden, y después de un combate sin tregua, de entre todas, elijo decir: “yo te amo”.

Ahora bien, esta misma capacidad de abreviar mis emociones, es a la vez una complejidad a nivel de significados. Después de decidirme a decir que te amaba, ahora debo decidir qué es amar y qué es el amor. Sumamente complicado. No sé si esa sea una de las palabras más polisémicas de los idiomas, pero yo conozco por lo menos a una veintena de amigos para los cuales este término sería poli multi combo semántico.

Entonces, ¿qué es un sema? Según el diccionario es la unidad mínima de significado. Un perro para ser perro tiene que “ser un animal”, “ladrar” “tener cola” “andar en cuatro patas”, y entonces se trata de una cuestión casi filosófica. Estos semas son los que a veces cierran y abren el significado de las palabras. Si yo cierro diciéndote “amor”, a la vez abro, porque “amor” contiene muchos otros semas como “cariño”, “pasión”, “poesía”, “obsesión”, y usted complétele con otros semas personales, por favor.

Un mensaje polisémico de Whats App me mantuvo ocupada este fin de semana. La última frase que tenía de un amigo era: “¿Dónde nos encontramos?” Ya no respondí, pues inmediatamente después le marqué a su celular. Y nos vimos en un café de Cuernavaca. Pero, en la pantalla del celular quedó la huella semántica de dónde encontrarse.

Ahora que él salió de viaje, esta frase adquiere otros significados. ¿Dónde nos encontramos? ¿Tú y yo por separado? Yo me encuentro en Morelos, tú en el Caribe. ¿Dónde nos encontramos? Yo te encuentro en mis pensamientos y yo, ¿estoy en los tuyos? Cuáles otras polisemias caen como cascadas verdes, naranjas y amarillas con este ¿Dónde nos encontramos?

Ah, ya sé. Nos encontraremos en las nubes. Justo en este momento te tengo tomado de la mano, y vamos caminando sobre un camino celeste, a punto de tomar el primer tren interestelar. Dónde te encuentro, además de mis sueños. Ahí te cito cada noche, y tomamos libros y leemos cafés. Porque, sino, ¿dónde te encuentro ahora que no te encuentras?

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Elizabeth Delgado es doctora en Literatura, poeta y ensayista. Ha obtenido el Premio Nacional Luis Cardoza y Aragón para Crítica de Artes Plásticas 2004 y el Premio Nacional de Poesía Ignacio Manuel Altamirano 2010. Administra el siguiente blog: veintiunletras.blogspot.mx