La Piragua y el origen de la cumbia

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“Navegaba en el César una Piragua, que partía del Banco Viejo puerto, a las playas de amor en Chimichagua”.

 

Los versos del epígrafe son de la cumbia clásica “La Piragua”. Su autor es José Benito Barros Palomino, uno de los compositores que más ha contribuido a la poética de la cumbia. El año pasado José Benito Barros fue homenajeado por el estado colombiano, quien declaró el 2015 como el año José Barros en conmemoración de un siglo de su nacimiento en El Banco, un puerto del mítico río Magdalena.

Este homenaje a José Barros es también un homenaje a la cumbia, ya que El Banco es el corazón del país indígena del Pocabuy, lugar que señalan algunos como el origen de la cumbia, tesis sostenida por el mismo Barros. Es importante recordar también que José Benito Barros fue el fundador del Festival Nacional de la Cumbia, que se celebra cada año en El Banco.

En una reciente entrevista, una de sus hijas, Veruschka Barros, nos explicó que su padre se refería a la cumbia como un ritual funerario muy antiguo de los indígenas de la región, que con el tiempo se volvió una música y una danza profanas. También nos habló de sus simbolismos: el fuego que pretende alumbrar el camino de los que se adentran en las tinieblas de la muerte y la danza en círculos, que significa el ciclo eterno de la vida. Este tema es retomado por Chico Cervantes en su “Cumbia de la Paz”, que también ha sido reinterpretada por Celso Piña.

El País del Pocabuy es mencionado también, por Gnecco Rangel Pava, autor nativo de la población de Guamal, vecina al Banco y que publicó, en la primera mitad del siglo XX, dos libros donde describía las costumbre culturales de los pueblos de la región: “El País del Pocabuy” y “Aires Guamalenses”. En las descripciones que este autor hace de las fiestas de esas poblaciones, encontramos nuevamente a la cumbia ligada a la religión (ya en ese momento la católica): las procesiones y festividades patronales eran aderezadas con abundante música y baile en un proceso de sincretismo religioso y cultural. Muchas de estas manifestaciones hoy son retomadas en las fiestas de Carnaval en Barranquilla y otras poblaciones del Caribe colombiano.

Según anota: “La cumbia nació en el país de Pocabuy conformado por El Banco, Chiriguaná, Mompox, Tamalameque, Chilota, Guamal, Chimí y Flaites. Pocabuy era un país indígena que se extendía a todo lo largo del río Tucurinca” (actual Magdalena). Don Tomás Carrasquilla afirma: “los tamboriles y caramillos siguen y siguen; siguen la gaita colombiana, siguen el bombo…. Viene después el ‘perillero’, luego la ‘gaitera’ y otras danzas menos complicadas; en fin, esos padres de la cumbia”.

Los africanos que llegaron como esclavos a estas regiones, al contar la historia de sus grupos étnicos y aquellos hechos famosos dignos de guardarse en la memoria, se servían de ciertos cantos que distinguían con el nombre de “areítos”, que quiere decir bailar cantando: poniendo en alto los candiles, llevaban el coreo, que era como la lección histórica que, después de ser oída y repetida muchas veces, quedaba en la memoria de todos los oyentes. El centro del círculo lo ocupaban quienes daban la lección con el pie del canto y aquellos más duchos y peritos en el manejo de las guacharacas, millos, tambores y maracas, para entonar con la delicadeza la música de aquellos cantares que fueron pasando, con el tiempo, de ser elegiacos a entusiasmar, galantear, querellar y divertir.

La cumbia es una danza y ritmo con contenidos de tres vertientes culturales distintas: indígena, negra, blanca (española); es fruto del largo e intenso mestizaje entre estas culturas durante la conquista y colonia. La cumbia es madre de muchos ritmos como el porro, la gaita, la chalupa, el bullerengue, el chandé, el paseo, el son, las puyas entre otros. La cumbia y el fandango, uno de sus derivados, son los únicos bailes populares que aún conservan aquel alumbrado, que en los bailes primitivos a cielo abierto no era otra cosa que las luces que servían de esplendor a las velaciones. En la región vallenata, la cumbia se interpreta con acordeón, caja y guacharaca o raspa; en Córdoba se ejecuta con banda de hojita o banda pelayera. De la cumbia existen varias modalidades regionales como la cumbia sampuesana, la soledeña, la cienaguera, la momposina, la de San Jacinto, la de Cartagena, de Cereté, de Magangué, entre otras.

En el homenaje del centenario de José Barros que se realizó el 21 de Marzo de 2015 en El Banco, Magdalena y se estrenó el documental biográfico sobre este compositor. Les compartimos el teaser del documental.

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