Ya no quedan más cojones: larga vida a Eskorbuto

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Ya no quedan más cojones: larga vida a Eskorbuto

En los años setenta el punk fue la respuesta de ciertos sectores de la juventud que no encontraban un espacio en el campo laboral ni en el arte. El rock había pasado de ser una expresión que cualquiera podía disfrutar y crear ha convertirse en un arte complejo que sólo los virtuosos podían dominar. Como género musical, como movimiento juvenil, el punk fue la casa de los rechazados, de los que aparentemente no tienen un talento y están destinados a vivir en trabajos mediocres sin ninguna oportunidad de sobresalir.

La banda española Eskorbuto nació con una idea en mente: si jamás seremos alguien en la vida, al menos la vamos a vivir como queramos. El impacto que tendrían no sólo en su generación sino en todas las que le siguieron, no lo imaginaron. Jualma, Iosu y Pako formaron un trío perfecto. Los tres eran malos músicos pero tenían mucho que decir. Sus canciones reflejan la ansiedad de la juventud. Por ejemplo, su himno, “Anti-todo”, podría ser cantado por un adolescente en Buenos Aires o en España sin ningún problema.

La semana pasada cuatro ciudades de México pudieron escuchar a Pako, el único integrante original que queda de esta legendaria banda punk: los demás cayeron a consecuencia de las drogas. El primer integrante en morir fue Jualma, a quie dedicaron la que, en mi opinión, fue la mejor canción del grupo. “(Jualma) Si tú estuvieras aquí”, la única en la que se puede conocer los sentimientos de tristeza de Iosu por la pérdida de su amigo: “un montón de malditos recuerdos, bombardean de noche mi cerebro”.

Tuve la oportunidad de asistir al concierto de Pako, baterista, quien junto con Naty Penadas y Alik Kalaña, revivió los recuerdos que parecían enterrados en la tumba del viejo punk. Entre disturbios, drogas y botellas rotas, en un local en la periferia de la Ciudad de México, cientos de punks cantaron, brincaron y se entregaron a la descarga de emociones rebeldes gritando consignas, refirmando su decisión de raparse, ponerse botas y una chamarra de cuero llena de estoperoles, sin importarles lo que diga la gente.

Existe una frase de Eskorbuto que me ha acompañado desde que decidí dejar la música y dedicarme al periodismo: “crees que todo tiene un límite, así estás todo limitado”. Estas palabras son en “Cuidado”, del disco Anti-todo, y están grabadas en mi mente. Me las digo cada que el miedo o la conformidad me invade. Quizás me impulsaron a dejar por un momento la comodidad periodística y lanzarme a la tocada de Pako, entrar con un portazo, ponerme ebrio y ser aplastado en el slam. Nunca fui más feliz en un concierto.

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Written by Ruy Martínez

Ruy Martínez

Ruy Martínez es músico de profesión, periodista de oficio. Colaborador de Indie Rocks!, Yaconic y ex editor de Revista Kuadro; además de ha publicado en Gamer Style y Revista Mosca. Formó parte del jurado que eligió las mejores 50 canciones de la historia en el especial musical de la revista Playboy México.