Desvestidas, de Luis Arturo Aguirre

foto19 - Desvestidas, de Luis Arturo Aguirre
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

En su serie Desvestidas el fotógrafo acapulqueño Luis Arturo Aguirre se enfoca en la doble identidad, masculino y femenino, al hacer evidente esa parte masculina de los hombres travestis despojándolos de la ropa: por un lado queda un rostro feminizado por el uso de pestañas postizas, pelucas y maquillaje y por otro lado, el cuerpo que revela masculinidad. Su obra lo ha llevado a ser uno de los referentes ineludibles de las artes visuales en Guerrero. En este primer número platicamos con él y presentamos una muestra de Desvestidas.

¿Qué buscas recrear, comunicar, construir con Desvestidas?

Busco construir historias mediante la imagen fotográfica, el retrato. Intento contar historias valiéndome del cuerpo y la mirada de otros, que las imágenes puedan comunicarse de manera directa con el espectador, y que los elementos que integro en una escena puedan ser leídos e interpretados de la manera que quiero. Hasta ahora estéticamente me he valido del cliché y la obviedad, de elementos del kitch y de la cultura popular como referencias para la producción. Desvestidas se trata de una serie de 28 fotografías donde juego con las identidades de los géneros.

Platícame el proceso de los fotografías, cómo contactaste a los modelos, cómo ideaste el fondo uniforme, qué fuiste descubriendo en su desarrollo: porque hay modelos con marcas, con heridas (los pocos rastros de historia que hay en los retratos), luego que el escudo, el glamour del travesti fuera desmontado.

Algunos de los modelos que aparecen en las fotografías son amigos, a otros los contacté a través de Facebook y a otros me los encontré en la calle o en algún antro. En términos técnicos, en un primer momento empecé explorando en exteriores, a la sombra, utilizando el flash; después me di cuenta que el resultado no era tan contundente, pensé que lo mejor sería probar con fondos lisos y una iluminación más suave, para centrar la atención en los sujetos y la mirada. Al no contar con un estudio, el cuarto de baño se convirtió en mi estudio. Pude rebotar la luz y crear sombras suaves en la mayoría de los retratos, empecé a utilizar telas de diferentes colores para mis fondos, a veces el color de fondo también tiene cierta intencionalidad en las imágenes que construyo. En el retrato que se titula Wendy, que juega con la idea de una muñeca rota, intenté que fuera una imagen que hablara de la violencia, busqué también queel espectador pudiera tener una lectura en relación al cancer de mama, y también la ha tenido.

Luis, cómo ha sido desarrollarte como artista en Acapulco? ¿Qué te ha permitido y qué no el hecho de vivir en el puerto?

Mi camino ha estado en ir y regresar, en participar en actividades formativas dentro y fuera de Acapulco. Existen ya diferentes programas de formación que permiten a los artistas formarse y producir desde sus lugares de origen. Creo que se ha descentralizado la producción fotográfica y cada día emergen nuevos creadores en distintas regiones del país, en Guerrero y Acapulco. Vivir aquí me permite entrar en un diálogo desde una posición en particular, pero siempre hay que estar abiertos y continuar formándose constantemente, y eso hay que buscarlo dentro y fuera de aquí.

¿En qué estás trabajando ahora?, ¿qué proyectos vienen?

El fin de semana pasado realice el último retrato de la serie Desvestidas. Esta imagen estaba programada para realizarse desde noviembre del año pasado, pero por cuestiones de trabajo se fue posponiendo. Ahora estoy a cargo de la Escuela de Iniciación Artística de Acapulco, y que estoy metido también en la organización del Festival de Arte Contemporáneo de Acapulco, junto con los artistas Jorge Alfaro y Gerardo León Naranjo. El nuevo proyecto va tomar unos meses más para poder arrancarlo, pero pienso seguir sobre la línea del retrato, ahora con planos más abiertos que permitan integrar otros elementos visuales para la narratividad.


Luis Arturo Aguirre (Acapulco, Guerrero, 1983) cursó el Seminario de Fotografía Contemporánea (2011) del Centro de la Imagen, así como talleres de fotografía en la Universidad Loyola del Pacífico, el Colegio de Fotografía Gabriel Figueroa, en Guerrero, y el Programa de Formación Fotoensayo, en Hidalgo. Cuenta con tres exposiciones individuales: Ojos que sí ven… , El hombre y el jaguar y Desvestidas. De manera colectiva ha expuesto en Bélgica, París, España, Brasil, Venezuela y Uruguay; en México, en el Museo Universitario del Chopo, Galería Central del Centro Nacional de las Artes en la Ciudad de México, la Galería José Hernández Delgadillo, Centro Cultural Acapulco, Centro Cultural Casona de Juárez y Centro Cultural Casa Borda, en Guerrero. En 2009 obtuvo el estímulo a la creación PECDA Guerrero, la beca Jóvenes Creadores del FONCA (2012-2013). En 2012 obtuvo el Premio de adquisición en la XV Bienal de Fotografía. Su obra forma parte de la colección de la Fototeca Nacional del INAH, del Centro de la Imagen y Fundación Televisa. Actualmente vive y trabaja en Acapulco.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn