EMILIO

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Collage

“Detalle deriva etimológicamente del latín de-taliare, «cortar». Es el acto analítico el que produce el detalle de un caso, un recorte que hace escritura […] No hay detalle, entonces, sin corte.”

Fabián Schejtman (comp.)

“La nervadura del significante. Clínica del detalle: fenómeno y estructura en la psicosis”

en Elaboraciones lacanianas sobre la psicosis

La dificultad para que el gran público considere al collage como parte de las Bellas Artes es la misma que tuvo el collage para ser incluido entre ellas por críticos y artistas. En un principio el collage era una técnica y forma de pensar que proponía incluir material extra-artístico al arte, confeccionar una obra con otros materiales además de los ya aceptados, es decir, comunicar al sistema artístico con otro sistema, el cotidiano. Una de sus primeras problemáticas incluía el conflicto con la etiqueta de un frasco: si quiero colocarle una etiqueta al frasco pintado en mi bodegón ¿tengo que pintar la etiqueta del frasco cuando puedo solamente pegarla? Es decir, ¿hay menos o mayor mérito en el pintor si pinta o no una etiqueta, si la finalidad es reproducir esa etiqueta en una pintura y el pintor no pensó en modificar la representación ¹? ¿Por qué no sólo la pega? ¿Sería menos artista aquel que pegase una etiqueta en lugar de pintar una réplica de ésta?

Si tratamos la cuestión de la etiqueta en el frasco, considerando la historia del arte occidental como problema y no como una lista de autores (pues para hacer un análisis objetivo del arte, poco importa si fue Braque o Picasso), notamos que existe un contexto que permite hacer la pregunta, un contexto repleto de materiales gráficos impresos, periódicos, revistas y diseños gráficos publicitarios. Para que un cubista deseara pintar un frasco con su etiqueta, en primer lugar tendría que existir ya ese frasco con su etiqueta, una etiqueta relacionada con la industria (alimentaria en este caso), y una industria gráfica que imprimiera miles de etiquetas, etiquetas que se colocaban en frascos, uno de los cuales fue a dar al estudio del artista, quien decidió formar un bodegón con dicho frasco. El problema del collage y sus materiales extra-artísticos es el problema de la producción en serie y la producción en serie, un problema del sistema económico. ¿Ya no es tan banal el collage, cierto?

El collage inicia los procesos que llevarán al ready made y el Arte Pop. El collage, al introducir elementos extra-artísticos a la obra, crea una suerte de aproximación a la vida cotidiana y empieza a absorber elementos de ella. Esto no quiere decir que el arte antes del collage no se alimentara de la vida cotidiana, sino más bien que antes los materiales usados eran siempre “nobles” como el óleo, las acuarelas, el temple y otras formas de pigmentos. ¿Qué podría tener de “noble” un pedazo de periódico? Los diarios son uno de los materiales menos nobles: se imprime todos los días, o durante temporadas muy cortas, se deshace con el tiempo, se vuelve amarillento, deja a la intemperie la fragilidad de los materiales, además de que su elaboración lleva a cuestionarse la cantidad de veces que se puede hacer la copia de una imagen sin afectar el contenido. Comienza así el paso de lo que podríamos llamar desnoblecimiento de las  Bellas (y nobles) Artes.

Los situaciones que se plantean tardíamente en el collage son conflictos ya existentes (aunque tal vez no planteados) en las técnicas de impresión imaginaria del Siglo XIX. Técnicas como la litografía permitían imprimir una gran cantidad de ilustraciones, creando confusión en el valor del “original” y la “copia”, aun cuando técnicamente podrían ser similares. El mismo problema plantea el collage, pues si tienes deseo de colocar una página de periódico ¿tendría que ser necesario pintarlo? ¿Es la función del arte retratar (con exactitud) la “realidad”, meterla a un cuadro?. Y si la meto no sólo representada, sino literalmente coloco la realidad y la cotidianidad al lienzo, ¿artísticamente sucede algo? ¿Qué ocurriría, por ejemplo, si la realidad estuviera llena de impresos gráficos y fragmentos de información? Pensemos ahora el collage (y en general todas las técnicas artísticas) no sólo como una técnica artística, sino como un modo de pensar, tenemos el modo de pensar collage, el modo de pensar impresionista, cubista analítico, etc. La historia del arte occidental no es una historia de estilos y técnicas, es una historia de formas de pensar, historia de las ideas.

¹En términos de Estudios Visuales es mejor hablar de ‘niveles de iconicidad’ que se refiere a qué tanto parecido con la ‘realidad’ tienen las imágenes representadas. Un logotipo p. ej. Tiene un nivel de iconicidad más bajo que una fotografía. Cabe mencionar que los ‘niveles de iconocidad’ no tienen nada que ver con la cualidad artística de una obra, pues niveles de iconicidad bajos como los elaborados por las experimentaciones plásticas del geometrismo mexicano de los 60, o por el concretismo brasileño son por mucho más obras de arte que exposiciones fotográficas de sociales (con altos niveles de iconicidad). Sobre las variaciones en los ‘niveles de iconicidad’ no hay obra más vasta para su análisis, que la obra de Andy Warhol.

Créditos de la imágen: Carlo Carra, La persecución, 1914

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Written by Oliver Terrones

Oliver Terrones

Oliver Terrones (Ciudad de México, 1992) es bloger, diseñador editorial, gráfico y artista del bricolaje. Estudió Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, propone la comunicación de cibernética, arte procesual y artesanía, acercando de maneras de-generadas Arte y Antropología Social.